En general, a todas las tarimas hay que hacerles un mantenimiento, sin embargo, parece que la época más propicia para hacerlo es tras el verano, cuando el sol y el mayor uso de la misma pueden haber provocado mayor desgaste. Teniendo en cuenta que el mantenimiento de las tarimas de exterior depende del material del que estén hechas, hemos elaborado un post con información práctica para el cuidado de cada una de ellas.

Cómo cuidar las tarimas de exterior tras el verano según el material del que estén hechas

De forma general, para mantener en buen estado las tarimas de exterior de madera tras el verano es ideal que apliquemos una capa de barniz de poliuretano o un aceite específico para el tipo de madera en concreto cada tres meses. Sin embargo, este consejo que solemos oír muy a menudo se queda muy corto ya que el mantenimiento y cuidado de nuestras tarimas de exterior va a depender directamente de los materiales de los que estén hechas y sus acabados.

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Por ejemplo, si la madera es barnizada, podemos tratarla con una mezcla de agua y vinagre. Si es una madera decapada, con agua tibia y sal bastará. Si tiene un tratamiento de aceite, podemos tratarla con cera al aceite para que quede en perfecto estado.

De manera más específica, si nuestra tarima de exterior está hecha de madera blanda (roble, pino, etc.) el mantenimiento incluirá una limpieza con agua y jabón, lijado y fondo antiparásitos. Este tratamiento se realiza cada dos o tres años siendo el final del verano el mejor momento para realizarlo.

Si la tarima de exterior está hecha con algún tipo de madera tropical, el mantenimiento se debe realizar cada año y éste consta de limpieza de la superficie con un producto específico, lijado y un fondo antiparásitos. Finalmente se le añade un aceite especial de Teka para que la madera no se agriete.

Si la tarima es sintética, lo que también se conoce como tarima tecnológica, estamos de suerte ya que no es necesario realizar ningún tratamiento en específico para que se mantenga en perfecto estado. Los materiales de los que están hechas son altamente resistentes y aguantan estoicamente tanto las inclemencias del tiempo como los ataques de hongos, insectos o termitas. En cualquier caso, si quieres aplicar algún producto, en alguna tienda especializada te podrán orientar sobre cuál es el mejor.

Cómo cuidar las tarimas de exterior tras el verano
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